¿UTÓPICOS O CONFORMISTAS?
La democracia ha educado, a la mayoría de quienes moran en ella, a ver los problemas y aspiraciones con los que se enfrenta la comunidad como situaciones que no dependen de la fatalidad, sino de la comunidad.
Razón llevaba Salvador Giner al partir de esta reflexión para después concluir que de nosotros mismos depende darle solución a través de la legislación, la práctica gubernamental y otras medidas de origen político. No obstante, toma para quien escribe un especial interés sus palabras siguientes, referidas a que también se pueden abordar los problemas formando libremente asociaciones o movimientos cívicos, perspectiva que, desafortunadamente, pasa desapercibida en el espectro social o actual.
Antes se decía de la juventud que le pertenecían virtudes como la generosidad, el altruismo, las ganas por cambiar el mundo... Pero por encima de todas ellas, el sueño por las utopías. Sin embargo, a riesgo de poder achacar a la utopía la desventaja de proporcionar un desventajoso absolutismo de alguno de los valores como la igualdad o la justicia, deberíamos referirnos a ella como la posibilidad de guiarnos por un sueño poco probable, pero relevante para el asentamiento de nuestros ideales políticos, a fin de mejorar la sociedad humana. Por lo tanto, nos referimos a que ante la utopía de crear un hombre nuevo, los ideales políticos prefieren ayudar a que el antiguo sea más soportable, más responsable y ¿menos bruto?
No entenderemos esta exposición bajo una perspectiva conformista (lo probable), sino desde la óptica del idealista político que busca lograr lo posible, que no tiene que ser lo fácil y que nunca tiene que darnos por satisfechos. A la postre, los ideales políticos son progresivos, pero lo que aumenta no es la satisfacción, sino las exigencias, teniendo en cuenta la experiencia histórica, los avances científicos y las revoluciones habidas, bajo un punto de vista, siempre, racional.
Cabe entonces preguntarse el rol que la juventud debe jugar en el contexto social actual. Desde una perspectiva interna, el ordenamiento jurídico español reconoce el Derecho Fundamental de Asociación en el artículo 22 de la Constitución Española como instrumento de participación para que los individuos se reconozcan en sus convicciones y puedan perseguir activamente sus ideales, ejercer influencia y provocar cambios.
Los jóvenes, al organizarnos, nos dotamos de
medios más eficaces para hacer llegar nuestra opinión sobre los diferentes problemas de la sociedad a quienes toman las decisiones políticas. Fortalecer y dinamizar las estructuras democráticas en la sociedad revierte en el fortalecimiento de todas las instituciones democráticas y contribuye a la preservación de la vida cultural. De ahí, la necesidad de que los jóvenes participemos activamente en la vida política.
La democracia difunde la convicción de que el mundo depende, en gran medida, de nosotros mismos y los jóvenes debemos tenerlo presente.
La democracia ha educado, a la mayoría de quienes moran en ella, a ver los problemas y aspiraciones con los que se enfrenta la comunidad como situaciones que no dependen de la fatalidad, sino de la comunidad.Razón llevaba Salvador Giner al partir de esta reflexión para después concluir que de nosotros mismos depende darle solución a través de la legislación, la práctica gubernamental y otras medidas de origen político. No obstante, toma para quien escribe un especial interés sus palabras siguientes, referidas a que también se pueden abordar los problemas formando libremente asociaciones o movimientos cívicos, perspectiva que, desafortunadamente, pasa desapercibida en el espectro social o actual.
Antes se decía de la juventud que le pertenecían virtudes como la generosidad, el altruismo, las ganas por cambiar el mundo... Pero por encima de todas ellas, el sueño por las utopías. Sin embargo, a riesgo de poder achacar a la utopía la desventaja de proporcionar un desventajoso absolutismo de alguno de los valores como la igualdad o la justicia, deberíamos referirnos a ella como la posibilidad de guiarnos por un sueño poco probable, pero relevante para el asentamiento de nuestros ideales políticos, a fin de mejorar la sociedad humana. Por lo tanto, nos referimos a que ante la utopía de crear un hombre nuevo, los ideales políticos prefieren ayudar a que el antiguo sea más soportable, más responsable y ¿menos bruto?
No entenderemos esta exposición bajo una perspectiva conformista (lo probable), sino desde la óptica del idealista político que busca lograr lo posible, que no tiene que ser lo fácil y que nunca tiene que darnos por satisfechos. A la postre, los ideales políticos son progresivos, pero lo que aumenta no es la satisfacción, sino las exigencias, teniendo en cuenta la experiencia histórica, los avances científicos y las revoluciones habidas, bajo un punto de vista, siempre, racional.
Cabe entonces preguntarse el rol que la juventud debe jugar en el contexto social actual. Desde una perspectiva interna, el ordenamiento jurídico español reconoce el Derecho Fundamental de Asociación en el artículo 22 de la Constitución Española como instrumento de participación para que los individuos se reconozcan en sus convicciones y puedan perseguir activamente sus ideales, ejercer influencia y provocar cambios.Los jóvenes, al organizarnos, nos dotamos de
medios más eficaces para hacer llegar nuestra opinión sobre los diferentes problemas de la sociedad a quienes toman las decisiones políticas. Fortalecer y dinamizar las estructuras democráticas en la sociedad revierte en el fortalecimiento de todas las instituciones democráticas y contribuye a la preservación de la vida cultural. De ahí, la necesidad de que los jóvenes participemos activamente en la vida política.La democracia difunde la convicción de que el mundo depende, en gran medida, de nosotros mismos y los jóvenes debemos tenerlo presente.
3 comentarios:
Lo primero felicitarte por el blog y comentar que estoy totalmente de acuerdo en la necesidad de la utopia como faro y referente de una ideologia de izquierdas hoy por hoy bastante desgastada por imposiciones sobre todo mercantiles y de "modernidad"....
Eso si Viti echo de menos algun comentario o algun enlace n´asturiano como los candidatos y alcaldes del pp de Siero, Villaviciosa o reseñas de la polemica columna de Gabino Corleone escrita en llingua.....
Un abrazo colega ;-)
Hola Carlos!
Me agrada que hayas pasado a visitarme por este, mi humilde blog.
Efectivamente, hay miles de cosas que dejo pasar de largo y que no recojo en mi blog. Muchas veces por falta de tiempo y otras porque las deshecho sin más remordimiento. Quería tener un blog que sólo hablase de Cangas, por muy contradictorio que sea con el término glocal, pero a la luz de tu comentario, creo que durante este fin de semana tendré que comentar el articulín de Gabino. Pero no por ser él, sino por la actitud que el PP tiene hacia la misma.
En próximos post hablaremos.
Un abrazao, col.laciu
Bueno la política municipal es algo sencillo y complicado a la vez. se tiene que conciliar intereses generales y beneficios para todos, sin tener que perjudicar a nadie o casi nadie.
Por eso es importante participar y formar parte de ella.
Un Saludo desde Sariego, pásate por mi blog :D
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